Entradas etiquetadas como “razón

Montaigne, mortalidad y sufrimiento

por: alfonso pizarro*

A medida que es más corta la posesión del vivir, he de hacerla más profunda y más plena”

(Montaigne, De la experiencia, p. 397 del vol. III)

Pareciera ser que la condición humana está destinada al sufrimiento, y nada más que al sufrimiento. Sin importar lo que se haga, todas nuestras acciones parecieran estar encaminadas al sufrimiento, ya sea las realizadas sin previa reflexión (no muy distinto de las bestias), o ya incluso aquellas acciones que buscan evitar el sufrimiento. Aún más, pareciera ser que éste fuese el destino de todo ser consciente en el mundo. (más…)

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Sobre el ateísmo – ateo gracias a Dios

por: juan ignacio rodríguez

«Pero decidme, hermanos míos, ¿qué es capaz de hacer el niño que ni siquiera el león ha podido hacerlo? ¿Por qué el león rapaz tiene que convertirse todavía en niño?
Inocencia es el niño, y olvido, un nuevo comienzo, un juego, una rueda que se mueve por sí misma, un primer movimiento, un santo decir sí».
Friedrich Nietzsche,
Así habló Zaratustra,
De las tres transformaciones.

1.

Me pasa de vez en cuando que me intriga la cuestión de Dios y el ateísmo. Aunque cada vez menos desde que, espero, dejé de ser un adolescente. Supongo que antes me preocupaba desde la rebeldía, desde un Nietzsche mal digerido o asimilado por el joven que lo lee y se cree filósofo: no creo en Dios, es una mentira, una debilidad, soy ateo. Pero cada vez menos, decía, y, superado ya Dios, cuando sucede (más…)


El sentido común (segunda entrega)

por: ernesto feuerhake

6.
A mi hermano no le gustan las matemáticas. Es un tipo muy inteligente, pero dice que no las entiende. Es el problema que muchos “humanistas” tienen con ellas. La múltiple pregunta filosófica “¿pero cómo, por qué? ¿Y para qué, entonces?” resuena siempre y el profesor de matemáticas pocas veces es capaz de contestarla. (más…)


El sentido común (primera entrega)

por: ernesto feurhake

1.

No me acuerdo del lugar, pero en alguno, Kant aconseja desconfiar siempre de quienes apelen al sentido común para probar lo que quieren decir. En una de sus múltiples caras, el sentido común consiste en la antigua y débil creencia (aunque con máscara de atleta) de que golpetear una cosa -manteniendo en la cara una expresión de triunfo automático- demuestra su realidad. Incluso parece haber más verdad en el tacto que en la visión. (más…)